Nada que decir aún

De momento mi casa sigue donde la establecí hace unos años, en Blogspot. Seguramente WordPress habría sido la mejor elección desde un inicio, pero entonces estaba aún más desorientado que hoy al respecto de todo esto. Impulsivo, opté por la sencillez que resultó no ser tanta. Pero al cabo de un tiempo te encariñas con lo que has sembrado y lo llevas adelante aunque sea a tropezones. No te das cuenta cuando aprendiste a caminar en sendero pedregoso. Hasta que un día te lo replanteas todo y te descubres aquí, en la vereda de enfrente, escudriñando en WordPress. Bendita curiosidad.